Los loros barranqueros son una especie endémica del país, pero en los últimos años, la acción humana sobre sus hábitats naturales, ha provocado un desplazamiento de estas aves hacia las ciudades.
En Puerto Madryn, cada vez es más habitual encontrarse con grandes bandadas de loros barranqueros en distintos sectores, que al atardecer se refugian en tendidos eléctricos y arboledas.
Víctor Fratto, Lic. en Gestión Ambiental, explica que para entender que les pasa a los loros en la ciudad, tenemos que entender que les pasa a lo loros en la naturaleza e indicó “en estos momentos los loros están en temporada reproductiva, ellos hacen cuevas en las barrancas, de hasta 1 metro de profundidad, donde están con su pareja, ponen los huevos y crían a los pichones”.
Asimismo, sostuvo que aquellos que no se están reproduciendo “se ponen a dormir o descansar sobre los arbustos más altos, que tenemos en los alrededores de Puerto Madryn, en lo que es el monte” y aquí radica el problema, que, a causa del desmonte e incendios, los refugios naturales desaparecen.

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El ambientalista sostiene “buscan un lugar seguro para estar de noche fuera del alcance de cualquier depredador, y que mejor que la ciudad donde hay cables iluminados, donde se sienten seguros”.
En los últimos meses, en la ciudad portuaria, se han reiterados los incidentes de fallas eléctricas vinculados a loros, provocando la falta de servicio a miles de usuarios.
Fratto, describió el comportamiento de las aves en la naturaleza “estos animales están permanentemente desgastando sus picos en las ramas duras en donde tienen que estar posados, pero al no encontrar esa vegetación, lo están haciendo con los cables” y añadió “con el riesgo que generen un cortocircuito y es más terminen prendidos fuego, cayendo al suelo y provocar un incendio de campo”.
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El desmonte o incendios afectan los entornos, de esta especie, que se ha ido desplazando cada vez más al sur. En la zona se pueden encontrar, además de los loros barranqueros, las cotorras comunes.
“Lo que está pasando, de que están en la ciudad, no es más ni menos, que un rebote de lo que le estamos haciendo al ambiente” aseguró el ambientalista.
Las aves, al posarse sobre las redes de media tensión, pueden causar un arco voltaico o cortocircuito, como ha ocurrido en varias oportunidades en la ciudad e incluso se han registrado incendios por aves incendiadas, que caen sobre pastizales.
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Si bien el tema no tiene una solución práctica inmediata, se puede “tomar medidas preventivas, en aquellos lugares que se sabe que el animal, no solo un loro barranquero sino que cualquier ave puede llegar a generar un cortocircuito, adaptar esos lugares para que eso no pase”.
En distintos países del mundo se utilizan diversos métodos para proteger los sitios sensibles instalando protecciones y/o dispositivos disuasorios.
Lo cierto es que la ciudadanía debe aprender a convivir con esta especie, que se ha instalado en la ciudad.



