Un 20 de marzo de 2000, la Prefectura Naval Argentina vivió uno de los episodios más trágicos de su aviación: el accidente del helicóptero Puma PA-11 durante una misión de rescate en el mar argentino.
La aeronave había partido de la estación aérea de Comodoro Rivadavia tripulada por cinco miembros de la institución y un médico civil, con destino a un punto ubicado a unas 160 millas al este de Puerto Deseado, donde el buque pesquero Fueguino I aguardaba el rescate de uno de sus tripulantes.
En condiciones climáticas adversas, la canasta de rescate se trabó al desplegarse y el cable que la sostenía se rompió. Parte de ese cable golpeó el rotor principal, provocando averías que generaron fuertes vibraciones y obligaron a suspender la operación. Ya en emergencia, el helicóptero intentó regresar a tierra firme, pero debió realizar un amerizaje a unas 107 millas de la costa.
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El operativo de rescate se activó de inmediato con otro helicóptero de la Prefectura y buques pesqueros en la zona. El Pescargen III localizó la aeronave flotando y rescató a cuatro sobrevivientes en una balsa. En una segunda balsa fue hallado sin vida el comandante, Prefecto Principal Aviador Eduardo Velázquez Tarlisetti, fallecido por hipotermia. El copiloto, Oficial Principal Aviador Dax Maximiliano Cosentino, no pudo ser localizado pese a la intensa búsqueda y fue dado por desaparecido.
«Con destreza, los pilotos lograron controlar la nave para salvar a sus compañeros, pero permanecieron en sus puestos hasta el último momento, perdiendo la vida en las aguas», recordaron desde la Prefectura Naval Argentina.


