Este lunes hubo una manifestación en Trelew frente al Juzgado Laboral, donde los trabajadores del SITRAJUCh reclamaron previo a movilizarse al Superior Tribunal de Justicia (STJ), en Rawson.
En este contexto, Gisela Clavio, la empleada despedida por el Superior, dialogó con Radio 3 y negó las acusaciones y calificativos esgrimidos por el STJ para cesantearla, lamentando que “hay muchos casos de hombre que nunca fueron cesanteados”, por hechos de mayor gravedad.

En este sentido, reiteró que la causa de las inasistencias que se le reprocharon se debió a medidas gremiales y luego en adhesión a disposiciones del propio Superior respecto a la pandemia.
La trabajadora apuntó que buscan que se revierta la medida ya que sí “hay inasistencias pero están comunicadas en tiempo y forma. Adherí a medidas de fuerza y tengo una menor a cargo, está todo acreditado”.
“Cuando volví a trabajar en agosto contrate una niñera porque claramente los sueldos y la pandemia no estaban cediendo”, repasó.
Reconoció que la actual “es una situación horrible –sumado a- los términos utilizados”, apuntando que “a donde llegué, lo hice concursando. No tengo contactos políticos, no tengo contactos con gente de poder, soy una persona que rindió, rindió y rindió”. Agregó que de esto “mis compañeros son reflejo fiel”.

La mujer se desempañaba como proveyente, encargada de recibir los escritos de los abogados y redactar las resoluciones que luego firman los jueces y secretarios.
Clavio lamentó que a partir de esta situación “tuve que salir del anonimato porque necesitaba salir a defenderme. La resolución me acusa de vaga, ñoqui y mala compañera pero acá están mis compañeros demostrando lo contario y que es mentira, porque saben mi realidad”
Sobre el final, reconoció que el informe del Juzgado Laboral le dolió ya que “lo firmaron los 3 jueces. Estoy dolida porque trabajamos juntos 7 años”.




