La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) manifestaron este jueves su profunda preocupación por la creación de la denominada Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, anunciada por el Gobierno nacional a través de redes sociales.
Según informó el Ejecutivo, la nueva dependencia tendrá como objetivo “desmentir activamente las fake news y dejar en evidencia las operaciones de los medios”. La iniciativa fue impulsada por pedido expreso del presidente Javier Milei y funcionará bajo la órbita de la Dirección Nacional de Comunicación Digital, a cargo de Juan Pablo Carreira, dirigente cercano al asesor presidencial Santiago Caputo.
A través de un comunicado, ADEPA expresó su “inquietud por las funciones expresadas y el potencial uso que puede tener el nuevo organismo”. La entidad aclaró que su preocupación no radica en la existencia de una oficina de comunicación estatal, sino en “la dinámica acusatoria y estigmatizante que se pretende asignarle”.
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“El proclamado objetivo de ‘desmentir’ parte del supuesto de que alguien miente de manera consciente y deliberada. En la dinámica informativa, el periodismo tiene la responsabilidad de contrastar opiniones y reflejar todas las voces”, sostuvo ADEPA. Además, remarcó que “combatir la desinformación es un objetivo legítimo”, pero advirtió que “el Estado no puede erigirse en árbitro de la verdad pública”.
Por su parte, FOPEA alertó sobre la “gravedad institucional” de la iniciativa y cuestionó la pretensión oficial de establecer una “verdad oficial indiscutible”. “El periodismo no dicta qué es verdad desde una posición de poder, sino que trabaja para aportar información verificada”, señaló la organización.
En ese sentido, FOPEA calificó como “alarmante” que la iniciativa haya sido difundida desde la cuenta oficial de Prensa de la Presidencia y recordó que la medida se anuncia en un contexto donde se han limitado mecanismos de acceso a la información pública, no se realizan conferencias de prensa regulares y quedó vacante la vocería presidencial.
Desde el Gobierno defendieron la creación de la oficina y aseguraron que busca “brindar más información” y combatir la desinformación, diferenciándose —según afirmaron— de modelos que “buscan censurar a los opositores tanto en medios tradicionales como en redes sociales”.
Fuente: Perfil.


