El presidente sirio, Bashar al Asad, fue previsiblemente reelegido para un cuarto mandato de siete años con el 95,1% de los votos, informó esta noche el presidente del Parlamento, tras unas elecciones muy cuestionadas por la oposición y los países occidentales.
Los otros dos candidatos, Abdallah Sallum Abdallah y Mahmud Marei, obtuvieron respectivamente el 1,5% y el 3,3% de los sufragios, según la misma fuente.
Las naciones occidentales afirmaron que los comicios no fueron «ni libres ni justos» y la oposición los tachó de «farsa».
La votación había sido duramente criticada por Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Europea, que también las consideraron una farsa por la ausencia de verdaderos candidatos de oposición y controles independientes del proceso.
Asad dijo que estas acusaciones eran «inútiles», reseñaron las agencias de noticias AFP y ANSA. En un país asolado desde 2011 por la guerra, 14,2 millones de personas acudieron a las urnas, de los 18,1 millones teóricamente convocadas a votar, lo que implica una tasa de participación del 76,64%, indicó la agencia Télam.
Los comicios se celebraron en las zonas controladas por el Gobierno, es decir, dos tercios de territorio, y en algunas embajadas sirias en el extranjero. En 2014, al Asad obtuvo más del 88% de los votos, según los resultados oficiales.


