La relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, denunció ante el Consejo de Derechos Humanos que más de 60 empresas están involucradas en lo que definió como “uno de los genocidios más crueles de la historia moderna” en Gaza.
Durante su intervención el 3 de julio en Ginebra, Albanese pidió a los Estados romper lazos comerciales con Israel e imponerle un embargo de armas. Además, urgió sanciones legales contra empresas que facilitan las violaciones al derecho internacional.
Según su informe, la lista de compañías incluye gigantes tecnológicos como IBM, Microsoft, Google, Amazon y Palantir, acusados de proveer sistemas de vigilancia e inteligencia usados contra la población palestina.
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En el sector militar, la estadounidense Lockheed Martin y otras 1.650 firmas estarían colaborando con el Ejército israelí. También se denunció el respaldo del MIT y la participación de FANUC y Maersk en el transporte y desarrollo de armamento.
Las empresas Caterpillar, Hyundai y Volvo fueron señaladas por proveer maquinaria para demoliciones y construcciones en Cisjordania, mientras que Glencore, Drummond, BP y Chevron suministran recursos energéticos clave para Israel.
En el sector financiero, BNP Paribas, Barclays, Allianz, Blackrock y Vanguard habrían financiado directa o indirectamente el aparato militar israelí, según el informe. Albanese también mencionó a Mekorot, Tnuva y Netafim entre las compañías ligadas al control del acceso al agua y a alimentos.
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“La situación en los Territorios Palestinos es apocalíptica”, afirmó Albanese, recordando que más de 57.000 palestinos han muerto y millones fueron desplazados. La relatora sostuvo que estos hechos justifican una respuesta urgente de la comunidad internacional.
Finalmente, pidió a la Corte Penal Internacional que investigue a los altos directivos de las empresas involucradas por su presunta complicidad en crímenes de guerra y lavado de dinero vinculado al conflicto.


