El canciller alemán Friedrich Merz aseguró que está dispuesto a apoyar la confiscación de activos rusos congelados en la Unión Europea, siempre que sea jurídicamente posible. En una entrevista con el semanario Die Zeit, Merz destacó que los líderes europeos coinciden en la necesidad de ampliar las sanciones para presionar a Moscú a negociar un alto el fuego en la guerra contra Ucrania.
Merz indicó que ya se están explorando vías legales para movilizar los fondos rusos paralizados. Actualmente, se encuentran congelados alrededor de 210.000 millones de euros del Banco Central de Rusia en la UE. Parte de los beneficios generados por estos activos ya se ha destinado a préstamos y transferencias a Ucrania, pero el uso total de esos fondos aún no cuenta con consenso.
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“Si existe la posibilidad de movilizar ese dinero con base legal limpia, lo haremos”, sostuvo Merz. En ese marco, mencionó la necesidad de discutir nuevas sanciones en sectores estratégicos como el energético y bancario, así como mayores penalidades para individuos rusos vinculados al Kremlin.
Por otro lado, el gobierno alemán enfrenta dificultades económicas internas. Según el Ministerio de Finanzas, Alemania recaudará 16.000 millones de euros menos por año entre 2025 y 2029 de lo previsto inicialmente. Las causas: una economía débil, rebajas fiscales anteriores y los efectos persistentes de la guerra en Ucrania.
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Lars Klingbeil, nuevo ministro de Finanzas y vicecanciller, subrayó que el país necesita crecer para aumentar sus ingresos. “Debemos recuperar margen fiscal. El entorno sigue siendo incierto, con conflictos comerciales y presiones externas. Consolidar el presupuesto será inevitable”, advirtió durante su primera rueda de prensa en el cargo.
Fuente: DW.


