El ecosistema de créditos digitales en Argentina atraviesa un momento crítico: las deudas en billeteras virtuales y entidades no bancarias ya afectan a uno de cada cuatro argentinos, en medio de un fuerte deterioro en la capacidad de pago.
Según distintos informes privados, la morosidad en este segmento se ubica entre el 23,9% y más del 27%, muy por encima de los niveles históricos del sistema financiero. Esto implica que cerca del 25% de los préstamos otorgados fuera de la banca tradicional presentan atrasos o son directamente incobrables.
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El fenómeno impacta de lleno en plataformas líderes como Mercado Libre y Tarjeta Naranja, que concentran una porción significativa del financiamiento al consumo en el sector no bancario.
Uno de los factores clave detrás de este deterioro es el costo del crédito. Mientras los bancos tradicionales operan con tasas en torno al 40% anual real, las fintech y entidades alternativas llegan a niveles cercanos al 149%, lo que vuelve muy difícil sostener los pagos, especialmente para los sectores de menores ingresos.
En paralelo, la calidad de la cartera se deterioró con rapidez: los créditos en situación normal cayeron de más del 90% a poco más del 76% en el inicio de 2026, mientras que los préstamos considerados irrecuperables se triplicaron en poco más de un año.
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Aunque el problema es más severo en el segmento digital, el sistema financiero tradicional también muestra señales de tensión. La morosidad en créditos a familias dentro de los bancos alcanzó el 10,6%, el nivel más alto en más de dos décadas.
Especialistas vinculan este escenario con los cambios en las condiciones monetarias desde mediados de 2025, que encarecieron el crédito y redujeron el acceso al financiamiento formal, empujando a más usuarios hacia alternativas más costosas y riesgosas.
Fuente: Diario Río Negro.


