Especialistas advierten que el manejo inadecuado de más de un millón de toneladas de residuos podría provocar graves daños en los ecosistemas marinos de La Guaira, una de las zonas más afectadas por los sismos.
Más de dos semanas después de los terremotos que golpearon el litoral central de Venezuela, una nueva preocupación se suma a las tareas de reconstrucción. Además de las pérdidas humanas y materiales, especialistas alertan sobre el destino de cerca de 1,28 millones de toneladas de escombros generados por el colapso de cientos de edificios, especialmente en el estado de La Guaira.
La controversia surgió luego de que se difundieran denuncias sobre el depósito de restos de construcciones en sectores de la costa. Aunque el Gobierno aseguró que no arrojará los residuos al mar y que trabaja en su clasificación y reutilización, expertos ambientales sostienen que una gestión inadecuada podría causar daños irreversibles en los ecosistemas marinos. La bióloga Cristina Fiol advirtió: «Utilizar el océano como vertedero es una forma de ocultar una catástrofe, que solo posterga y magnifica sus consecuencias».
Los especialistas explican que el contacto del cemento y otros materiales con el agua de mar puede alterar el equilibrio químico del ambiente, afectar la fauna marina y generar riesgos para la salud pública a través del consumo de productos del mar contaminados. Además, remarcan que el volumen de residuos representa un desafío sin precedentes para la capacidad logística del país.
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Desde el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo informaron que existe una política de «tolerancia cero» frente a los vertidos ilegales y recordaron que se habilitaron espacios autorizados para la disposición de los escombros. En paralelo, expertos en ingeniería y medio ambiente proponen reciclar metales, reutilizar el hormigón como materia prima y aplicar protocolos técnicos de economía circular para reducir el impacto ambiental de la reconstrucción.
La emergencia se originó tras los terremotos del 24 de junio, que dejaron cientos de edificios destruidos y miles de personas sin vivienda en el litoral venezolano. Mientras continúan las tareas de recuperación, organizaciones y especialistas mantienen el seguimiento sobre el tratamiento de los residuos para evitar que la crisis humanitaria derive también en un problema ambiental de gran magnitud.
Con información de DW.


