El Black Friday dejó de ser solo un desafío comercial para convertirse en una prueba crítica de seguridad informática. Mientras millones de usuarios se preparan para comprar en línea, los ciberdelincuentes perfeccionan sus tácticas para aprovechar el aumento del tráfico, la urgencia por cerrar ofertas y las vulnerabilidades de los comercios electrónicos.
La región atraviesa un crecimiento sostenido del comercio digital. Según el Latin America Ecommerce Forecast 2025 de eMarketer, Latinoamérica será la de mayor expansión global, con un aumento proyectado del 12,7%. Sin embargo, este avance también atrae amenazas: las empresas locales sufren en promedio 2.803 ataques semanales, un 40% más que la media mundial, y solo el 17% revisa su estrategia de seguridad de manera continua.
“Cada minuto de inactividad o filtración puede provocar pérdidas económicas y un impacto directo en la confianza del cliente”, sostuvo Wilson Calderón, director técnico asociado de ManageEngine para Latinoamérica. La firma advirtió que el Black Friday es un punto crítico para los sistemas de TI y difundió seis medidas clave para reforzar la seguridad: autenticación robusta, monitoreo en tiempo real, evaluación de proveedores, copias de seguridad confiables, capacitación del personal y visibilidad unificada mediante plataformas SIEM y enfoques Zero Trust.
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El riesgo no es menor: según datos publicados por Forbes, Argentina registró más de 262 millones de intentos de ciberataques en el último período, consolidándose como uno de los blancos más frecuentes de la región. Esta tendencia obliga a las empresas a adoptar un enfoque preventivo y estratégico, más allá de las herramientas técnicas.
“Para los negocios online, la ciberseguridad es un enfoque integral de gestión del riesgo digital”, agregó Calderón. En este contexto, el Black Friday se presenta como una oportunidad para medir la madurez tecnológica de las compañías y su capacidad para proteger datos sensibles en un mercado cada vez más competitivo.
Las empresas que integren la seguridad digital como parte esencial de su estrategia comercial —y no como una respuesta reactiva— serán las que logren reforzar la confianza de sus clientes, asegurar la continuidad operativa y sostener el crecimiento del comercio electrónico en Argentina.
Fuente: Manage Engine.


