Argentina participa de la 48ª Reunión Consultiva del Tratado Antártico y de la 28ª reunión del Comité para la Protección del Medio Ambiente, encuentros que se desarrollan en Hiroshima hasta el 21 de mayo bajo un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas.
La cumbre reúne a los países miembros del sistema antártico con el objetivo de reforzar los principios de cooperación científica, preservación ambiental y uso pacífico del continente blanco establecidos en el Tratado Antártico.
La delegación argentina está encabezada por Fausto López Crozet junto a representantes de la Dirección Nacional del Antártico, en un contexto donde crece la preocupación por el turismo antártico y los desafíos ambientales en la región.
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Uno de los temas bajo análisis es el aumento de cruceros turísticos en la Antártida, luego de una temporada que superó los 120 mil visitantes y que incluyó episodios como el brote de hantavirus registrado en el crucero holandés MV Hondius.
Argentina también busca fortalecer su posición estratégica en el continente a través de la reactivación de la Base Petrel, proyecto destinado a consolidar un polo logístico permanente con capacidad operativa durante todo el año.
Sin embargo, la gestión ambiental en la base quedó bajo cuestionamiento tras conocerse un episodio de quema de residuos a cielo abierto durante la última campaña antártica, situación considerada contraria a las normas del Protocolo de Madrid sobre protección ambiental en la Antártida.
Fuente: Ámbito Financiero


