Ekrem Imamoglu fue destituido y trasladado a prisión preventiva por corrupción. El líder opositor denuncia un golpe contra la democracia y pide resistencia.
MIRÁ TAMBIÉN | La ONU insta a implementar sistemas de alerta temprana
El alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, fue trasladado este domingo a la prisión de Silivri, horas después de que un tribunal ordenara su detención en el marco de una investigación por corrupción. La decisión ha provocado una fuerte reacción política, ya que el funcionario es uno de los principales rivales del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Imamoglu, del opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP), calificó su detención como una “ejecución política” y denunció un golpe contra la democracia. “Turquía se despertó hoy con una gran traición”, expresó en sus redes sociales mediante un mensaje difundido por sus abogados.
El tribunal lo acusa de corrupción, sobornos y manipulación de licitaciones, aunque también enfrenta otra causa por presuntos vínculos con el terrorismo. Si bien la justicia no impuso medidas en esta última investigación, consideró que la “fuerte sospecha” aún podría derivar en futuras acciones legales.
MIRÁ TAMBIÉN | Petro volvió a criticar duramente al presidente Milei
La detención de Imamoglu se suma a la de otros 22 funcionarios municipales, entre ellos Resul Emrah Sahan, alcalde de Sisli, un distrito financiero clave de Estambul. Mientras tanto, la Fiscalía planea apelar la decisión judicial para endurecer las medidas contra el político opositor.
El CHP ya anunció que recurrirá la prisión preventiva de Imamoglu, mientras crece la incertidumbre sobre si el Gobierno tomará el control de la alcaldía. La crisis política en Turquía se intensifica y el futuro de la oposición queda en la cuerda floja.
Fuente: Infobae
Foto: El Periódico


