La 79.ª Asamblea General de la ONU, que inició este martes en Nueva York, enfrenta el desafío de un contexto global marcado por el aumento de tensiones en Oriente Medio.
El conflicto entre Israel y el movimiento Hezbolá ha dejado al menos 492 muertos en Líbano, según el Ministerio de Salud libanés, y ha generado preocupación en la comunidad internacional. Los bombardeos israelíes y la respuesta de Hezbolá han llevado a expertos a considerar estos eventos como el inicio de una posible «Tercera Guerra del Líbano».
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El investigador Bruce Riedel, de la Institución Brookings, advirtió que el equipo de Biden enfrenta una crisis difícil de evitar: «No parece que las probabilidades estén a su favor». Mientras tanto, líderes mundiales debaten en torno a temas como el clima, la economía y la inteligencia artificial, aunque la política exterior ocupa un lugar central.
El primer ministro libanés, Najib Mikati, denunció la ofensiva israelí como una «guerra de exterminio» y pidió a las Naciones Unidas que actúen para detener la agresión. La Asamblea General corre el riesgo de volverse «exclusivamente libanesa», según analistas, dada la atención que recibe el conflicto.
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Además, Joe Biden, en su posible último gran discurso como presidente, tiene la oportunidad de defender su legado en política exterior, pero la crisis en Oriente Medio podría opacar sus esfuerzos.
Fuente: RT.


