Más de medio millón de personas quedaron sin suministro eléctrico y calefacción este viernes en la región rusa de Bélgorod, luego de ataques lanzados durante la madrugada por fuerzas ucranianas, según confirmaron autoridades locales. El impacto se produjo en pleno invierno, con temperaturas bajo cero, lo que agravó la situación humanitaria.
El gobernador regional, Viacheslav Gladkov, informó que unas 566.000 personas se vieron afectadas en al menos seis municipios, con cerca de dos mil edificios residenciales dañados. Además, casi 200.000 habitantes permanecen sin acceso a agua corriente como consecuencia del bombardeo sobre infraestructura de servicios públicos.
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El ataque ocurrió apenas un día después de que Rusia lanzara ofensivas contra instalaciones civiles en la región ucraniana de Dnipropetrovsk, donde alrededor de un millón de hogares quedaron sin electricidad. Este intercambio de golpes refuerza el deterioro de las condiciones de vida para la población civil en ambos países.
Desde el Ministerio de Defensa ruso indicaron que las defensas antiaéreas lograron derribar cinco drones ucranianos durante la noche, una cifra menor a la registrada el día anterior. En paralelo, Moscú confirmó haber lanzado decenas de misiles y cientos de drones sobre territorio ucraniano, ataques que causaron víctimas fatales y decenas de heridos.
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En ese contexto, Rusia también utilizó un misil hipersónico contra la ciudad de Leópolis, cercana a la frontera con la Unión Europea. Las autoridades locales denunciaron el hecho como una señal directa hacia Occidente, advirtiendo que el conflicto continúa escalando y que no existen, por ahora, señales concretas de un avance hacia la paz.
Fuente: DW.


