Las autoridades advirtieron que los bombardeos podrían dejar a la ciudad sin electricidad ni calefacción durante un período prolongado, mientras crece la preocupación por la llegada del invierno.
Las autoridades de Jersón, en el sur de Ucrania, pidieron a la población evacuar ante la intensificación de los ataques rusos. El gobernador regional, Oleksander Prokudin, recomendó especialmente abandonar la ciudad a las familias con niños y a las personas mayores.
La situación energética genera una preocupación creciente. Según Prokudin, las fuerzas rusas atacaron nuevamente durante la noche la central de calefacción urbana de Jersón con bombas planeadoras, provocando graves daños en la instalación.
Jersón, que antes de la invasión rusa de febrero de 2022 tenía unos 280.000 habitantes, estuvo bajo control de Rusia entre marzo y noviembre de ese año. Actualmente, las fuerzas rusas se encuentran en la otra orilla del río Dniéper y atacan regularmente la ciudad.
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Durante las últimas jornadas, Rusia habría intensificado el uso de drones y bombas aéreas guiadas contra la región. Este viernes, un ataque con drones mató a un hombre de 61 años en Jersón, mientras que bombardeos en la vecina región de Dnipropetrovsk dejaron otras dos personas fallecidas.
El temor de las autoridades está puesto también en el próximo invierno. Durante la temporada anterior, los ataques rusos contra la infraestructura energética provocaron cortes de electricidad y calefacción que afectaron a millones de ucranianos durante distintos períodos.
El presidente Volodimir Zelenski ya había advertido a comienzos de agosto que Ucrania prácticamente no contaba con centrales térmicas intactas. Ante este escenario, las autoridades temen que los nuevos ataques comprometan todavía más el suministro energético cuando lleguen las bajas temperaturas.
Fuente: DW.
Imagen: Alexei Konovalov/ZUMA/IMAGO.


