El viernes pasado, la Guardia Urbana de la localidad de Conellá de Llobregat, Barcelona, detuvo a un conductor de un monopatín eléctrico por pasar un semáforo en rojo y circular sin luces. Y, como si eso fuera poco, el registro de velocidad indicaba que conducía a 118 km/h, cuando el límite legal en España para este tipo de vehículos es de 25 km/h.
Por esta suma de hechos, los agentes de la Guardia Urbana le solicitaron la documentación, pero al no contar con el carnet de conducir respectivo, se le labró una multa por circular de forma negligente, no llevar luces prendidas y no respetar el semáforo.
Como la persona presentaba un comportamiento sospechoso, la policía decidió cachearlo con la sorpresa de que el hombre portaba 155 gramos de hachís, dos botellas de Popper, dos navajas, un gas pimienta no homologado y un chaleco antibalas.
Acto seguido, los oficiales lo sometieron a un test de drogas, dando positivo en THC, opiáceos, cocaína, heroína, anfetamina y benzodiacepinas.
Ante esta situación, la Guardia Urbana detuvo al conductor del monopatín y le abrió una causa por delitos contra la seguridad vial y con la salud pública. El vehículo fue incautado.
Fuente: Solo Moto.


