El Gobierno de Bolivia anuló este lunes varias normas que permitieron la contratación directa en obras públicas, al considerar que fueron un mecanismo de corrupción que manejó alrededor de 1.235 millones de dólares durante 20 años bajo los gobiernos de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
El presidente Rodrigo Paz calificó la medida como un “ataque directo a un modelo y a una ideología de la corrupción”, durante un acto en el que estuvo acompañado por los ministros de la Presidencia, José Luis Lupo, y de Economía y Finanzas, José Gabriel Espinoza.
La anulación afecta a 161 decretos que, según el Gobierno, permitieron movilizar recursos sin control en diferentes obras, desde hospitales y escuelas hasta proyectos simbólicos como el Museo de Orinoca, dedicado a Evo Morales, que costó aproximadamente 8 millones de dólares.
MIRÁ TAMBIÉN: Artemis II es la misión tripulada más lejana de la Tierra
Paz indicó que la contratación directa se convirtió en numerosos casos en “corrupción directa”, afectando tanto al Gobierno central como a administraciones departamentales y municipales, donde el acceso a contratos millonarios dependía de vínculos políticos o familiares con el Movimiento al Socialismo (MAS).
El ministro José Luis Lupo destacó que esta práctica dejó infraestructura incompleta y “elefantes blancos” en todo el país, incluyendo aeropuertos sin flujo comercial, y comprometió servicios esenciales como hospitales que no funcionan correctamente.
El Gobierno anunció que a partir de ahora todas las contrataciones estatales serán transparentes, se eliminarán los mecanismos que permitían el direccionamiento y se auditarán todas las adjudicaciones pasadas, buscando poner fin al llamado “Estado cloaca” que permitió la malversación de recursos.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/Gabriel Márquez.


