Foto: Diario Jornada.
Guillermo Brown de Puerto Madryn debutó como local en el nuevo torneo de la Primera Nacional con una actuación demasiado pálida, en un partido para el bostezo y ante un rival siempre candidato, que si bien tampoco aportó demasiadas luces, sí dispuso de situaciones más propicias para convertir.
El esquema de tres centrales y los dos laterales replegados no ofreció buenos resultados en el esquema que propuso el técnico Marcelo Broggi. El equipo jugó muy atrás en el primer tiempo, le cedió la pelota y el terreno al rival y le costó horrores acercarse al arco rival.
Para colmo el árbitro Lucas Novelli Sanz se mostró demasiado susceptible para castigar las faltas de los jugadores de Brown y amonestó en media hora a Brian Aquino, Axel Juárez y el delantero Khalil Caraballo. De la misma manera poco después castigó con cartón amarillo a Pablo Ruiz, que hasta ese momento había tomado las riendas del equipo visitante, y al arquero Juan Pablo Cozzani, ambos por protestar.
Un remate de Rivero de media distancia que contuvo Agüero y un tiro de esquina que primero encontró el taco del volante Maximiliano González y el remate alto del central Martín Hernández fueron las dos situaciones más claras del visitante y del primer tiempo.
Salvo algún desborde y centro del delantero Lucas Ahumada, Brown nunca encontró la brújula para inquietar al rival.
En el segundo tiempo, con los ingresos de Sivetti y Berinetz por los amonestados Aquino y Caraballo, el panorama no cambió demasiado, aunque Brown se adelantó un poco más en el campo y dividió más el dominio del balón. Pero todo muy desprolijo, muy impreciso, sin juego, sin desequilibrio.
En ese contexto, un pase quirúrgico de González al delantero Matías Giménez al que Nicolás Herranz le robó el balón desde el suelo antes que rematara solo frente a Agüero, otro remate de media distancia que el arquero local contuvo en dos tiempos y otro tiro potente que Agüero rozó en el segundo palo fueron las acciones más claras de San Martín, mientras Brown pudo llegar con alguna acción aislada, pero poco comprometida para Colzani.
Ni siquiera el ingreso de Lautaro Parisi pudo cambiar demasiado la imagen apática que Brown dejó reflejada este domingo en su presentación como local en la nueva temporada.
El empate terminó siendo lo único positivo, porque para colmo de males cuando se terminaba el partido Axel Juárez atendió a un jugador rival con una patada de karate y vio la segunda amarilla antes de irse merecidamente expulsado.
Mucho trabajo de campo con un esquema nuevo o directamente modificarlo será el desafío del entrenador y de todo el equipo, aunque está claro que Brown está careciendo de jugadores creativos o al menos alguien que desborde como Julián Bonetto (ahora en Quilmes) o un organizador nato desde el medio, como Matías García, también fuera del actual plantel.
En la próxima fecha, Guillermo Brown visitará a Villa Dálmine en Campana y cuando vuelva a ser local, dentro de 14 días, su rival será el ascendido San Telmo.
Antes del encuentro se realizó un minuto de silencio por el fallecimiento del vicepresidente segundo y dirigente incansable del club, Daniel «Chirola» Carrizo, hecho por el cual jugadores e integrantes del cuerpo técnico lucieron un brazalete negro.


