Los ciudadanos de Bulgaria acudieron este domingo 19 de abril de 2026 a las urnas en un nuevo intento por estabilizar su sistema político, en lo que constituye la octava elección en apenas cinco años. El proceso refleja el desgaste institucional tras una prolongada crisis de gobernabilidad.
El principal favorito es Rumen Radev, expresidente del país, quien renunció a su cargo en enero para encabezar el bloque de centroizquierda Bulgaria Progresista. Su campaña se centra en combatir la corrupción y ofrecer una salida a la inestabilidad política que atraviesa la nación.
Bulgaria, considerado el país más pobre de la Unión Europea, arrastra una serie de gobiernos efímeros desde 2021, cuando masivas protestas anticorrupción provocaron la caída del ejecutivo conservador liderado por Boyko Borissov.
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Según las encuestas previas a la votación, el bloque liderado por Radev podría alcanzar cerca del 35% de los votos. El exmandatario, de 62 años y con pasado como general de la Fuerza Aérea, ha prometido desmantelar lo que denomina un “modelo de gobierno oligárquico”.
En política exterior, Radev ha generado controversia por su postura favorable a restablecer vínculos con Rusia y su rechazo a la ayuda militar a Ucrania, en un contexto de tensiones geopolíticas en Europa del Este que también influyen en el escenario interno.
Tras emitir su voto en Sofía, el dirigente afirmó que el país necesita “un camino hacia una Bulgaria democrática, moderna y europea”. Los centros de votación cerrarán a las 17:00 GMT, con resultados preliminares esperados en las horas siguientes y cifras oficiales previstas para el lunes.
Fuente: DW.
Imagen: NurPhoto/picture alliance.


