El primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificó como “inaceptable” el trato recibido por activistas de la flotilla con ayuda destinada a Gaza durante una conversación telefónica con el presidente de Israel, Isaac Herzog.
El mandatario canadiense cuestionó especialmente el accionar de las autoridades israelíes hacia los activistas, entre quienes había 12 ciudadanos canadienses. Además, solicitó una investigación independiente sobre lo ocurrido y condenó las declaraciones del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir.
La polémica se intensificó luego de que Ben-Gvir difundiera un video en el que se veía a decenas de activistas arrodillados y con las manos atadas. “Bienvenidos a Israel, esta es nuestra casa”, expresó el funcionario en las imágenes que generaron rechazo internacional.
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Días atrás, el Gobierno canadiense ya había anunciado que convocaría a consultas al embajador israelí por el “trato deplorable” hacia los integrantes de la flotilla. La ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, había manifestado su preocupación por la situación.
Los activistas llegaron el 21 de mayo a Estambul, en Turquía, tras ser expulsados de Israel. Allí denunciaron haber sufrido humillaciones y amenazas constantes durante su detención.
Uno de los activistas, Safa Chebbi, relató en declaraciones a AFP que permanecieron “bajo constante amenaza” mientras estuvieron retenidos. El caso profundizó las tensiones diplomáticas entre Canadá e Israel y volvió a poner el foco internacional sobre el conflicto en Gaza.
Fuente: DW.
Imagen: Carlos Osorio/REUTERS.


