Foto de archivo.
El pívot de nacionalidad ecuatoriano fue determinante en una semana perfecta (2-0) para el «Mens sana» con un promedio de 10,5 puntos, 8,5 rebotes y 3,5 tapas.
La vigesimosegunda semana de la La Liga Nacional de Básquet dejó grandes rendimientos individuales que derivaron en la conformación de un nuevo quinteto ideal. En una competencia cada vez más exigente, varios jugadores se destacaron no solo por sus estadísticas, sino también por su influencia directa en los resultados de sus equipos.
Dentro de ese selecto grupo aparece con fuerza el nombre de Bryan Carabalí, figura clave en el gran presente de Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia. El interno fue determinante en una semana perfecta (2-0) para el conjunto chubutense, aportando solidez defensiva y presencia en la pintura.
Carabalí promedió 10,5 puntos, 8,5 rebotes y 3,5 tapas, números que reflejan su impacto integral en el juego. Su capacidad para proteger el aro y dominar los tableros fue fundamental para sostener a su equipo en momentos clave, consolidándose como uno de los pilares del elenco patagónico.
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El quinteto ideal lo completan Lucas Pérez de San Lorenzo, con 23 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias; Brandon Beavers de La Unión de Formosa, con 15,7 puntos de promedio; y Julián Morales de Platense, quien aportó 18 puntos, 6,5 rebotes y 4 asistencias.
También se destacó Theo Akwuba de Unión de Santa Fe, con 17 puntos, 7,5 rebotes y una valoración de 27,5, reafirmando su importancia dentro del equipo santafesino en una semana equilibrada.
Más allá de los nombres, la semana 22 dejó en claro el crecimiento sostenido de Gimnasia de Comodoro, que encuentra en Carabalí una pieza clave para sus aspiraciones. El pivote no solo domina en defensa, sino que se consolida como uno de los jugadores más influyentes del torneo, despertando ilusión en la afición patagónica.


