Según el «Informe Coyuntural IV trimestre 2024» del Observatorio PyME, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) manufactureras en Argentina atraviesan un panorama complicado debido a la caída de la producción y el empleo, especialmente afectadas por el aumento de las importaciones. A pesar de las dificultades, las expectativas para 2025 muestran un optimismo cauteloso, aunque persisten grandes desafíos.
En el cuarto trimestre de 2024, la producción industrial de las PyMEs cayó un 10% interanual, mientras que el empleo disminuyó un 6%. Las ventas deflactadas crecieron un 15%, pero este repunte aún genera dudas sobre si es un reflejo de una verdadera recuperación o simplemente la liquidación de stocks a precios bajos, sustituidos por productos importados.
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El sector manufacturero sigue enfrentando una fuerte competencia de productos importados, lo que contribuye a la destrucción de empleo. Con un índice PMI-PyME que bajó a 47 puntos, la actividad manufacturera muestra señales de desaceleración, a pesar de que el índice de confianza empresarial se mantiene optimista desde octubre de 2023.
El panorama para 2025 presenta expectativas mixtas en la industria manufacturera. Si bien el 47% de las PyMEs espera un aumento en la producción, el 51% proyecta una suba en las ventas, las previsiones para inversión y empleo son más moderadas, con solo un 34% esperando incrementar la inversión y un 16% proyectando un aumento en el empleo.
El aumento de las importaciones, los altos costos de producción y la incertidumbre en la demanda continúan siendo los principales retos para las PyMEs manufactureras. En el sector de software y servicios informáticos, las expectativas son más positivas, con el 68% esperando un aumento en las ventas y el 55% anticipando mayores contrataciones.
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En cuanto a los problemas, las PyMEs manufactureras se enfrentan a una caída de ventas, altos costos salariales y la competencia externa, con un 28% de las empresas señalando un incremento en las importaciones como una preocupación clave. En el sector de software y servicios informáticos, aunque las preocupaciones sobre la inestabilidad económica y política han disminuido, persisten los desafíos relacionados con la falta de demanda y la escasez de personal calificado.
A pesar de un 2024 marcado por ajustes económicos y caídas en la producción y empleo, las expectativas para 2025 siguen siendo mixtas. Las PyMEs manufactureras enfrentan un panorama incierto debido a la competencia de productos importados, los altos costos de producción y la debilidad de la demanda interna. Sin embargo, el sector de software y servicios informáticos mantiene una perspectiva positiva, con expectativas de crecimiento tanto en ventas como en empleo.
Fuente: Ámbito.


