A través de un dispositivo fondeado a cuatro kilómetros de la costa medirán una gran cantidad de variables para generar una base de datos de alta importancia científica.
Científicos del CENPAT iniciaron un monitoreo oceanográfico sin precedentes en el Golfo Nuevo mediante la instalación de un dispositivo de alta tecnología que permitirá relevar múltiples variables marinas durante un año completo.
El equipo forma parte de la Red de Observación del Mar Argentino (ROMA) y del Programa Pampa Azul. Se trata de un “Lander”, una estructura de aluminio equipada con sensores de última generación, fabricada en Tandanor con tecnología internacional.
“El Lander tiene sensores que miden corrientes, olas, turbidez, oxígeno, PH, temperatura y salinidad, entre otras variables”, explicó Juan Gabriel Vázquez. El dispositivo fue fondeado a unos 20 metros de profundidad y a cuatro kilómetros de la costa, frente a Punta Loma, con capacidad para operar durante aproximadamente 400 días.
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El traslado y la instalación requirieron una logística especial que incluyó el uso del buque “Tango” de la Prefectura Naval, ya que el equipo científico no contaba con los medios para realizar la maniobra. Previamente, especialistas del CENPAT se capacitaron en Bahía Blanca para ensamblar y calibrar el sistema.
El oceanógrafo Juan Pablo Pisoni destacó la importancia del proyecto: “Va a ser la primera vez que tengamos un año completo de datos de corrientes y olas. Si se sostiene en el tiempo, será clave para estudiar el cambio climático y entender mejor el comportamiento del mar”.
Por su parte, el biólogo Gaspar Soria remarcó el impacto en otras áreas científicas: “Estos instrumentos permiten complementar estudios biológicos y ecológicos con información precisa del ambiente marino, lo que resulta fundamental para la toma de decisiones y la gestión de los recursos”.


