La Red de Directores de Centros Científicos denunció la anulación de los Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (PICT) 2022 y el cierre de la convocatoria 2023, medidas que, advierten, paralizan la investigación en todo el país y marginan a las ciencias básicas.
Clara Giachetti, becaria posdoctoral del CONICET-CENPAT, explicó que la convocatoria PICT 2022 había abierto normalmente y que los resultados se conocieron en diciembre de 2023. «Quienes ganamos ese financiamiento, desde ese momento, estamos esperando que se adjudiquen esos fondos», y añadió: «Nunca se adjudicaron y ahora nos enteramos de que esos resultados se dieron de baja, se anularon, y lo mismo sucedió con una apertura que hubo en 2023».
La becaria explicó que la convocatoria de 2023 fue prorrogada en reiteradas oportunidades, alrededor de doce veces, hasta que finalmente fue dada de baja.
Giachetti sostuvo que el nuevo llamado anunciado por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación presenta requisitos muy acotados y está orientado casi exclusivamente a ciencia aplicada, con temáticas como minería, inteligencia artificial y proyectos que requieren la participación de empresas privadas.
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«Lo cual también achica muchísimo el número de gente que puede presentarse y deja afuera a todo lo que llamamos ciencia básica, de todas las disciplinas que existen», explicó la investigadora.
Con este esquema, advirtió que «el Estado deja de invertir en ciencia básica en nuestro país, que es el motor y la base necesaria para poder desarrollar luego ciencia aplicada».
Por su parte, Damián Pérez, investigador del CONICET-CENPAT, sostuvo que el recorte «no es casual, no es que cada ataque esté destinado a reducir el presupuesto en algún punto en particular, sino que es sistematizado».
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Desde el sector científico señalan que las nuevas propuestas son solo títulos, sin argumentos, sin desarrollo real y que no aseguran el desarrollo científico-tecnológico en Argentina.
Pérez recordó que tanto el CONICET como la Agencia ya venían trabajando desde hace años en articulación con empresas, desarrollando startups y proyectos de base tecnológica. «Esto es solo maquillaje, parte del mismo discurso que funciona para atacar al sector», señaló.
El investigador hizo hincapié en que con estas políticas se está descartando un proyecto científico nacional que se construyó durante décadas, con planes como Argentina 2020 y Argentina 2030. «El desarrollo científico-tecnológico no se arma de un mes para otro», y destacó: «Toda la investigación científica tiene su tiempo de procesamiento».
Finalmente, Pérez alertó que las consecuencias no serán solo inmediatas, sino de largo plazo. «Esto no solo afecta a quienes hoy trabajan en ciencia, sino que en el largo plazo va a afectar a toda la sociedad».
«Nosotros venimos de algo similar que ocurrió durante los ’90, donde prácticamente se cortó el desarrollo científico del país, no a los niveles que está haciendo ahora. Incluso podemos decir que ahora es peor», expresó Pérez, y agregó: «Nos costó 20 años volver a levantar todo el aparato científico-tecnológico del país».


