La formación bautizada como Damhán Alla se habría originado cuando agua salada del subsuelo emergió tras un impacto, dejando un patrón de un kilómetro de extensión.
Una enigmática estructura con forma de araña detectada en la superficie helada de Europa, la luna de Júpiter, finalmente tiene una explicación científica. Investigadores liderados por la física Lauren McKeown, de la Universidad de Florida Central, publicaron un estudio en The Planetary Science Journal que propone que la formación se originó cuando agua salada del océano subterráneo emergió brevemente tras un impacto, antes de volver a congelarse dejando su característica marca ramificada.
La estructura, bautizada como Damhán Alla —»araña» o «demonio de la pared» en irlandés— apareció por primera vez en imágenes de la sonda Galileo de la NASA a finales de los años noventa como una anomalía inexplicable dentro del cráter Manannán. Durante más de dos décadas permaneció como una rareza sin explicación clara, hasta que el nuevo estudio reveló su posible origen mediante una combinación de trabajo de campo, experimentos de laboratorio y análisis computacional.
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Para descifrar el misterio, el equipo científico buscó un análogo terrestre y lo encontró en las «estrellas lacustres»: patrones radiales que se forman cuando agua líquida bajo lagos congelados logra abrirse paso hacia la superficie, derritiendo la nieve y creando estructuras ramificadas. Los investigadores realizaron observaciones de campo en dos lagos de Colorado y recrearon el proceso en laboratorio mediante simuladores de hielo y cámaras de temperatura controlada, confirmando que un mecanismo similar pudo haber operado en Europa.
El estudio propone que Damhán Alla se formó cuando un impacto fracturó la gruesa corteza de hielo de Europa, permitiendo que agua salada del subsuelo irrumpiera hacia la superficie antes de congelarse nuevamente. Esta formación, que se extiende aproximadamente un kilómetro —mucho mayor que las estrellas lacustres terrestres de apenas unos metros—, podría ofrecer pistas cruciales sobre la interacción entre el océano subterráneo y la superficie de esta luna joviana.
El hallazgo cobra especial relevancia de cara a la misión Europa Clipper de la NASA, prevista para llegar a Júpiter en 2030. La nave cartografiará hasta el 95% de la superficie de Europa con resolución sin precedentes, frente al escaso 10-14% disponible actualmente. Si se identifican más estructuras similares, se reforzaría la hipótesis de actividad bajo la capa helada y, potencialmente, de condiciones favorables para albergar vida extraterrestre en uno de los mundos más prometedores del sistema solar.
Fuente y foro: DW.


