El piloto argentino Franco Colapinto expresó toda su frustración luego de la clasificación para el Gran Premio de Barcelona de Fórmula 1, donde no logró superar la Q2 y partirá desde la 13ª posición. Tras bajarse del monoplaza, cuestionó duramente el rendimiento de su Alpine y calificó la jornada como una de las más complicadas de la temporada.
Con evidente bronca, Colapinto lanzó una frase que rápidamente se volvió viral: “Íbamos más lentos que la F2. Capaz Nico iba más rápido”, en referencia al piloto argentino Nicolás Varrone. Aunque la comparación fue exagerada desde los registros de tiempos, reflejó el descontento del pilarense con el funcionamiento del auto.
El argentino aseguró que el balance de la clasificación fue “muy malo” y no ocultó su malestar. “Fue un desastre. Con el auto que tenemos es imposible. Es muy incómodo para manejar. No lo disfruté. No funciona nada, no sale nada. Un día muy difícil”, afirmó tras la sesión.
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Además, explicó que intentó exigir al máximo el monoplaza en busca de una mejor posición, pero que el comportamiento del vehículo se lo impidió. “Intenté ir al límite, pero el auto hace lo que quiere. En la última vuelta traté de jugármela, pero es muy frustrante. Casi termino tres veces contra la pared”, relató.
Pese a la decepción, Colapinto intentó encontrar un aspecto positivo de cara a la carrera. Consideró que largar desde el 13° puesto lo mantiene relativamente cerca de la zona de puntos y se mostró confiado en poder remontar posiciones durante la competencia del domingo.
La jornada tuvo otro momento incómodo cuando, al ingresar a los boxes, el piloto volvió a recibir hielo seco en los ojos por un inconveniente en la manipulación del sistema de refrigeración por parte de un integrante del equipo. Un incidente similar ya había ocurrido durante las prácticas libres del Gran Premio de Australia, donde sufrió una leve quemadura.
FUENTE: TyC.
IMÁGEN: Kym Illman/Getty Images.


