Foto: GettyImages (TyC Sports).
El marplatense integra la lista del equipo argentino que visitará a Países Bajos. En la previa, repasó su presente y las sensaciones de cumplir un sueño que tiene desde niño.
Francisco Comesaña vivirá un momento histórico al representar por primera vez a Argentina en la Copa Davis. El marplatense, vestido con su indumentaria Fila, se mostró entusiasmado por la oportunidad: “Estoy ansioso por el viaje, por vivir algo que es totalmente nuevo para mí. Me alegro mucho de haber soñado tanto tiempo con esto y hoy poder lograrlo”.
La serie enfrentará a Argentina con Países Bajos en la segunda ronda de clasificación a las Finales de la Davis. Aunque los singlistas neerlandeses no son tan fuertes como en 2024, Comesaña respeta al rival: “Son durísimos, pero nosotros… siempre vamos a dar lo mejor de cada uno”, aseguró el debutante.
Antes de recibir la convocatoria, Comesaña logró un hito personal: clasificar a los octavos de final de un Masters 1000 tras vencer a Reilly Opelka en Cincinnati en un partido de casi tres horas, a pesar de sufrir baja de presión y estar 1-4 en el set decisivo. “Estaba haciendo bici para recuperar y ahí vino mi coach a decirme que me habían convocado”, recordó con alegría.
MIRÁ TAMBIÉN: Barcelona le ganó a Racing en la final del Mundial de Clubes Sub-18
El argentino, actualmente 61° del mundo, destaca por su saque potente, volea vistosa y, sobre todo, su actitud positiva en la cancha. “No todos los días son de diez, pero trato de disfrutar a pleno porque amo el tenis”, explicó Comesaña, quien asegura apoyarse en su equipo cuando atraviesa momentos difíciles.
Su adaptación al circuito profesional fue un desafío que superó con esfuerzo y constancia. “Al principio me costó adaptarme al circuito, sentirme parte, pero hoy ya estoy más asentado y pertenecer a este escalón te empuja siempre a más”, afirmó, destacando la paridad que existe entre los mejores 70-80 del mundo.
Francisco sueña en grande: mantenerse en los torneos más importantes, jugar los cuatro Grand Slams y ganar Wimbledon. “Si mañana no puedo, voy a terminar mi carrera sabiendo que di todo por cumplirlo”, concluyó. Su historia incluye sacrificios desde joven, como mudarse solo a Capital a los 16 años y enfrentar situaciones extremas en torneos internacionales, pero su pasión por el tenis sigue intacta.
Fuente: TyC Sports.


