Estas plataformas permiten llenar carritos, pedir comida o realizar compras ficticias sin pagar ni recibir productos. Sus creadores buscan reproducir la satisfacción del consumo, aunque especialistas advierten sobre sus posibles efectos.
Una nueva tendencia digital propone experimentar el proceso de compra sin gastar dinero. Se trata de los llamados “sitios de dopamina”, páginas web y aplicaciones que permiten elegir productos, armar pedidos y completar compras ficticias que nunca llegan a concretarse.
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El fenómeno comenzó a ganar popularidad en Corea del Sur con Food Never Arrives, una plataforma creada por la estudiante de ingeniería mecánica Park Seohyun. El sitio simula un servicio de reparto de comida y calcula cuánto dinero y cuántas calorías habría ahorrado el usuario al no realizar un pedido real.
La propuesta inspiró otras iniciativas. En India, Food Never Comes permite seleccionar platos que nunca serán entregados y ofrece recetas para prepararlos en casa. Según sus desarrolladores, la plataforma superó los 2,7 millones de visualizaciones desde su lanzamiento en junio. También surgieron alternativas como FakeHaul, que imita una tienda de compras online.
La tendencia se extendió además a otros tipos de consumo. Dopamine Shop permite llenar un carrito virtual con artículos de precios ficticios, desde objetos económicos hasta productos valuados en millones de dólares. Por su parte, Damta World recrea pausas para fumar mediante un cigarrillo animado y mensajes efímeros entre usuarios.
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El atractivo de la compra ficticia
Especialistas consultados por medios como The New York Times, Mashable y The Conversation señalan que estas plataformas reproducen parte del ritual asociado al consumo: buscar, elegir y esperar una recompensa. La dopamina interviene en procesos vinculados con la motivación y el aprendizaje relacionado con las recompensas, aunque los expertos advierten que estas experiencias no garantizan que el deseo desaparezca.
Algunas investigaciones citadas en el artículo plantean que las experiencias de consumo simulado podrían, en ciertos casos, reforzar el impulso de consumir. Sin embargo, los estudios mencionados se enfocan principalmente en juegos de apuestas y no permiten afirmar que las páginas de compras ficticias produzcan los mismos efectos.
Otro aspecto señalado es el uso de datos personales. Varias de estas plataformas se financian mediante publicidad, por lo que las cookies y el historial de navegación podrían utilizarse para mostrar anuncios personalizados. De esta manera, aunque el usuario no gaste dinero, sus preferencias y hábitos pueden convertirse en información de valor comercial.
Con información de DW.


