El expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, fue condenado este viernes a cinco años de prisión por obstrucción a la justicia, en el primer veredicto de una serie de procesos judiciales que enfrenta tras haber decretado la ley marcial en diciembre de 2024. La sentencia fue dictada por el Tribunal del Distrito Central de Seúl y marca un hito en la causa contra el exmandatario destituido.
Según el fallo, Yoon obstaculizó activamente los intentos de arresto en su contra y destruyó pruebas relevantes, conductas que el tribunal consideró de “extrema gravedad”. Los jueces subrayaron además que el acusado no mostró arrepentimiento durante el proceso judicial, un factor que pesó en la determinación de la pena.
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La sentencia también concluyó que Yoon vulneró los procedimientos institucionales al convocar de manera selectiva a ministros afines para una reunión previa a la declaración de la ley marcial, excluyendo al resto del gabinete. Ese encuentro, que duró menos de cinco minutos, fue clave para avanzar con una medida que luego sería anulada por el Parlamento.
El tribunal sostuvo además que el decreto de estado de emergencia firmado por el entonces presidente constituyó una falsificación de documento público y que utilizó al Servicio de Seguridad Presidencial con fines políticos para impedir su detención en enero de 2025. No obstante, fue absuelto del cargo vinculado a una supuesta orden de difundir información falsa a la prensa internacional.
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Yoon había justificado la ley marcial como una respuesta a presuntas “fuerzas antiestatales”, pero la decisión fue revertida pocas horas después en medio de protestas masivas. Destituido en abril de 2025, el exmandatario aún deberá enfrentar otros juicios, incluido uno por cargos de insurrección que podría derivar en una condena aún más severa.
Fuente: DW.


