Corea del Norte rechazó las declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien calificó al país asiático como un «Estado delincuente». Pyongyang aseguró que no tolerará ninguna provocación por parte de Washington y responderá con medidas contundentes.
Se trata de la primera reacción de Corea del Norte ante la nueva administración del presidente Donald Trump. «Las groseras y absurdas declaraciones de Rubio muestran una visión incorrecta sobre la República Popular Democrática de Corea y no ayudarán a los intereses de EE.UU.», afirmó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano.
MIRÁ TAMBIÉN: Protesta en Berlín contra el extremismo de derecha
Desde Pyongyang, se consideró la calificación de «Estado delincuente» como una «grave provocación política». Para el analista Hong Min, estas críticas marcan una «señal mixta», ya que, aunque condenan a EE.UU., también establecen expectativas para la diplomacia con la administración Trump.
Corea del Norte ha sido objeto de sanciones internacionales debido a su programa nuclear. A pesar de la presión, Pyongyang reafirmó que continuará con el desarrollo de armas nucleares de manera indefinida, manteniendo el conflicto con Washington.
Cabe recordar que, durante su primer mandato, Trump sostuvo reuniones con el líder norcoreano, Kim Jong Un. En enero, el presidente estadounidense indicó su intención de retomar el contacto con el régimen norcoreano.
Fuente: DW.


