Bolivia atraviesa una creciente tensión social luego de que distintos sectores intensificaran las protestas contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz, en medio de una profunda crisis económica y un aumento de los conflictos en las calles y carreteras del país.
Las manifestaciones se agravaron en la ciudad de El Alto, donde grupos de campesinos aimaras bloquearon vías urbanas y protagonizaron enfrentamientos con la policía antimotines, mientras exigían la renuncia del mandatario.
Desde hace dos semanas, obreros, docentes, indígenas, campesinos y transportistas mantienen movilizaciones con reclamos que incluyen aumentos salariales, medidas para estabilizar la economía y el rechazo a posibles privatizaciones de empresas estatales.
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Bolivia enfrenta actualmente uno de sus escenarios económicos más complejos de las últimas décadas, con una inflación interanual del 14 % hasta abril y crecientes dificultades en el abastecimiento de productos básicos debido a los bloqueos de rutas.
El gobierno responsabilizó a los manifestantes por la escasez y el incremento de precios en alimentos y combustibles, mientras que en las carreteras se registraron al menos 67 puntos de bloqueo, según reportes de la Policía Nacional boliviana.
A la crisis también se sumaron grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes iniciaron una marcha hacia La Paz para presionar al Ejecutivo, en un contexto político cada vez más polarizado y marcado por la incertidumbre social y económica.
Fuente: DW.


