Las organizaciones agrupadas en la Central Obrera Boliviana mantienen las protestas y bloqueos de carreteras en distintas regiones de Bolivia para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en rechazo a las políticas impulsadas por su Gobierno.
La decisión fue ratificada durante un encuentro nacional de organizaciones sindicales, campesinas y movimientos sociales, que rechazaron de manera unánime la convocatoria al diálogo realizada por el Ejecutivo. Como muestra de respaldo, miles de trabajadores marcharon desde El Alto hasta las inmediaciones de la plaza Murillo, en La Paz.
Los sectores movilizados denuncian además una supuesta persecución judicial contra dirigentes sindicales, particularmente contra el líder de la COB, Mario Argollo, sobre quien pesa una orden de aprehensión que continúa vigente.
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Según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras, los manifestantes mantienen alrededor de 80 puntos de bloqueo en seis de los nueve departamentos del país. La mayor concentración se registra en Cochabamba, mientras que otro importante foco de protestas se encuentra en el departamento de La Paz.
Las medidas de fuerza comenzaron a impactar en el abastecimiento de alimentos y combustibles, provocando aumentos de precios y largas filas en estaciones de servicio. La escasez de gasolina derivó además en protestas independientes de transportistas y automovilistas afectados por la falta de suministro.
Mientras los intentos de mediación impulsados por la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Vicepresidencia permanecen estancados, el Gobierno sostiene que los mecanismos constitucionales de excepción podrían utilizarse como último recurso para preservar el orden interno. La crisis social ya supera los 30 días y mantiene al país en un clima de creciente tensión política.
Fuente: Telesur.


