El Gobierno de Cuba negó este domingo albergar bases militares o de inteligencia extranjeras y rechazó las acusaciones de Estados Unidos que motivaron nuevas sanciones contra la isla, entre ellas el intento de bloquear el envío de petróleo. A través de un comunicado oficial, La Habana afirmó que no representa una amenaza para la seguridad estadounidense y que mantiene una política de cooperación internacional.
La declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores respondió a una reciente orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que se declara a Cuba como un riesgo para la seguridad nacional y se prevén aranceles para los países que suministren crudo a la isla, una medida que podría agravar la crisis energética.
Según el documento oficial, Cuba “no alberga bases militares o de inteligencia extranjeras” ni ha apoyado actividades hostiles contra Estados Unidos, y aseguró que no permitirá que su territorio sea utilizado para acciones contra otros países. De ese modo, el Gobierno cubano rechazó las versiones que señalan la presencia de grandes instalaciones de inteligencia rusa en la isla.
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El comunicado también negó cualquier vínculo con el terrorismo. “Cuba condena de manera inequívoca el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”, afirmó, y subrayó que no apoya, financia ni alberga organizaciones terroristas o extremistas, manteniendo una política de “tolerancia cero” frente al lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.
Asimismo, La Habana aclaró que cualquier contacto previo con personas posteriormente designadas como terroristas se dio en contextos humanitarios limitados y vinculados a procesos de paz reconocidos internacionalmente, a pedido de gobiernos extranjeros y de forma transparente.
En ese marco, el Gobierno cubano expresó su disposición a “reactivar y ampliar la cooperación bilateral” con Estados Unidos en áreas como la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros, sin renunciar a la defensa de su soberanía.
Fuente: DW.


