Con la fecha del próximo martes 4 de noviembre como límite para la firma de los proyectos presupuestarios, el oficialismo trabaja contrarreloj en Diputados para asegurar el dictamen de mayoría del Presupuesto 2026. Tras el triunfo electoral de La Libertad Avanza, la Cámara baja se convirtió en escenario de negociaciones con gobernadores y bloques provinciales, mientras la oposición se mantiene desarticulada y sin una propuesta unificada.
El Gobierno convocó durante el fin de semana a los ministros Patricia Bullrich y Pablo Quirno para reforzar la defensa del proyecto ante los diputados. La cumbre de gobernadores no resultó del todo satisfactoria, pero la urgencia por contar con un presupuesto aprobado podría llevar a que los bloques provinciales acompañen la propuesta oficialista, especialmente considerando la necesidad de garantizar recursos para obras públicas y el pago de compromisos previsionales.
La presidenta de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Bertie Benegas Lynch, quien reemplazó a José Luis Espert, afirmó que el dictamen dependerá de la disposición de los bloques emplazados, aunque confió en que la mayoría oficialista asegure la aprobación del proyecto. En simultáneo, el peronismo no definió un dictamen propio y Encuentro Federal quedó aislado tras el mal desempeño electoral de Provincias Unidas, lo que fortalece la posición del oficialismo.
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Los provincialistas opositores, encabezados por Nicolás Massot, presentaron una iniciativa que busca destinar parte del 1,5% de superávit fiscal a financiamiento universitario, emergencia pediátrica, discapacidad y refuerzo a cajas previsionales, pero según los cálculos de la Oficina de Presupuesto dejaría el superávit en 0,9%. El oficialismo se mantiene firme: no hay margen para tocar el superávit, destinado prioritariamente a vencimientos financieros, y recalca que las metas acordadas con el FMI siguen siendo prioritarias.
El clima político anticipa la posibilidad de que la ley de leyes sea sancionada en sesiones extraordinarias, asegurando que el Gobierno cuente con el presupuesto antes de iniciar el nuevo período legislativo y manteniendo la iniciativa en materia económica y fiscal. La combinación de mayoría oficialista, falta de acuerdo opositor y presión de gobernadores facilitaría un dictamen de mayoría favorable al proyecto presentado en cadena nacional en septiembre.
En conclusión, la Cámara baja se encuentra en plena cuenta regresiva para dictaminar el Presupuesto 2026. El oficialismo confía en la aprobación del proyecto, mientras la oposición busca imponer condiciones, aunque sin poder articular una estrategia sólida. La ley de leyes promete convertirse en uno de los primeros grandes desafíos legislativos del nuevo Congreso.
Fuente: Ámbito Financiero


