Comenzó a ser juzgado el pasado jueves en Puerto Madryn Néstor Antonio Rojas, alías «Ñoño», a quien se lo acusa de haber asesinado a un jubilado para robarle una billetera con mil pesos.
Madryn: mató a un jubilado para robarle mil pesos y podría pasar 25 años tras las rejas
La víctima fue Lorenzo González, de 72 años, quien en la noche que le arrebataron la vida estaba acompañado por su mujer, la testigo del homicidio. Ella declaró en el juicio oral que se lleva adelante en los Tribunales de Madryn y brindó un crudo relato.
El crimen ocurrió el 2 de mayo de 2019, a la medianoche. «Más o menos a esa hora nos fuimos a acostar. Mi esposo ya se había acostado y yo me estaba poniendo la camisa de dormir cuando siento un ruido en la ventana que daba a un alero, en el segundo piso. Era una ventana grande que se rompió. Inmediatamente nos dimos cuenta que alguien entraba. Mi esposo enseguida saltó de la cama y salió hacia el pasillo. Ya estaba el muchacho que le pega el grito: “dame la plata”«, relató la mujer mediante la modalidad de Cámara Gesell en el juicio.
Según indicaron desde la Justicia, la esposa de Lorenzo no pudo estar presente en el debate por indicación médica por lo que le podría generar estar frente a frente con el asesino de su marido.
«NO LEVANTÓ NI UNA MANO PARA DEFENDERSE»
El homicidio del jubilado fue cruel y él nunca se resistió. Al estar frente a frente con el peligroso criminal le entregó lo único que tenía: una billetera con mil pesos. Además, le pidió a Rojas que por favor se tranquilizara que no iba a resistirse.
«Mi marido como estaba tan sorprendido. Él llegó y enseguida le dio una patada en los genitales y mi marido se agachó del dolor. Y el chico le gritaba “dame la plata”. Mi esposo se fue para atrás y le dijo: “Papá, no tengo plata”. Se lo dijo en tono paternal, pero él seguía gritando “dame la plata”. Mi esposo fue hasta la mesita de luz y le dijo “lo único que tengo es la billetera”. Y le dice: “dame la billetera, y llamá a la ambulancia que te pego un puntazo”. Y así fue. Él estaba con la mano en el bolsillo, de ahí sacó el cuchillo y se lo puso con todo. Mi marido cayó de rodillas, no levantó ni una mano para defenderse. El muchacho retrocedió y salió corriendo», recordó la mujer.
«Yo era como que no entendía lo que estaba viendo, porque todo fue tan violento, con tanta bronca que le pegó ese puntazo. Mi marido no levantó ni una mano siquiera, no hizo nada. Él quedó tirado en el suelo, yo lo calmaba y le decía “tranquilo papito no va a pasar nada”. Fui a pedir ayuda porque el teléfono no tenía señal. Salí a la calle y justo venía un remise, que avisó a la policía y también llegó la ambulancia», declaró.
González fue llevado al hospital y falleció tras un mes de agonía a causa de las heridas recibidas.
UN HOMBRE QUE VIVÍA PARA SU MUJER, SU HIJA Y SU NIETA
En el marco del juicio, su mujer recordó a Lorenzo muy emocionada. «Mi marido era un hombre deportista, él salía día por medio a caminar, estaba muy bien. Se cuidaba, no tenía problemas de salud, hacía pesas en casa. Era una persona activa. Toda la vida trabajó para nosotras, para su nieta que era la luz de sus ojos. Nos cuidaba siempre. Eso es lo que extraño aparte del amor que me dio en estos 42 años. Era un buen compañero, era el hombre más fiel de la tierra.», expresó.
Para finalizar, la mujer lamentó que «fue el golpe más grande que me ha dado la vida. Nunca le hicimos daño a nadie, siempre ayudamos a quien pudimos, no se merecía tanto dolor».
Fuente: Ministerio Público Fiscal Puerto Madryn.


