El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó un ultimátum a los grupos armados ilegales al asumir su nuevo mandato político tras las elecciones.
El dirigente fijó un plazo de un mes para que estas organizaciones se sometan a la justicia y abandonen la ilegalidad, advirtiendo que no habrá negociaciones de paz ni concesiones especiales durante su gobierno.
En su discurso, el mandatario electo criticó las políticas de diálogo impulsadas por el gobierno saliente de Gustavo Petro, al señalar que no repetirá ese enfoque.
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El anuncio se produjo tras recibir la credencial oficial del Consejo Nacional Electoral, que lo confirmó como ganador de la segunda vuelta presidencial frente a Iván Cepeda.
De la Espriella afirmó que su administración priorizará el fortalecimiento del Estado de derecho y el combate directo contra las estructuras criminales que operan en el país.
El resultado electoral marca un giro en la política de seguridad colombiana, con un enfoque más duro frente al conflicto armado interno y un cambio en la estrategia estatal hacia los grupos ilegales.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda


