La campaña presidencial del candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella quedó envuelta en una fuerte controversia tras la difusión de investigaciones periodísticas que denuncian presuntas prácticas de fraude electoral, uso indebido de datos personales y campañas de desinformación dirigidas a influir en el electorado colombiano.
De acuerdo con los informes elaborados por el programa Señal Investigativa, una alianza entre Señal Colombia y Revista Raya, la estrategia electoral habría incluido la recopilación ilícita de información de más de 1,4 millones de ciudadanos para enviar propaganda política a teléfonos móviles. Entre los registros obtenidos aparecerían incluso integrantes de la Fuerza Pública.
Las investigaciones también advierten sobre supuestas maniobras de compra de votos en la región Caribe. Según la denuncia presentada ante la Fiscalía General de la Nación por el abogado Miguel Ángel del Río, existiría una red de intermediarios encargada de captar entre 50 y 100 sufragios mediante pagos económicos, una práctica conocida localmente como «la mochila». El caso involucra presuntamente a estructuras políticas vinculadas al denominado clan Gnecco.
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Otro de los aspectos señalados es la difusión de discursos de odio y amenazas contra el ámbito universitario. Al menos cinco instituciones de educación superior habrían recibido correos electrónicos atribuidos a sectores cercanos al movimiento Salvación Nacional, en los que se advertía sobre una supuesta «limpieza» ideológica contra quienes se opusieran al proyecto político del candidato.
Las revelaciones también recuperaron antiguos señalamientos formulados por el exjefe paramilitar Pablo Hernán Sierra, alias «Pipintá», quien en una comunicación enviada años atrás a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos vinculó a De la Espriella con un presunto intento de soborno a magistrados relacionado con beneficios judiciales para las extintas Autodefensas Unidas de Colombia. Estas acusaciones no han sido resueltas por la justicia ni derivaron en condenas contra el aspirante presidencial.
Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, sostuvo que detrás de las campañas de desinformación existiría financiamiento internacional proveniente de Miami, orientado a influir en el proceso electoral. Hasta el momento, Abelardo de la Espriella no se pronunció públicamente sobre el conjunto de las denuncias difundidas en estas investigaciones periodísticas.
Fuente: Telesur.
Foto: EFE.


