Cardozo, graduada como especialista de procesos productivos en la sede Madryn de la Universidad Tecnológica Nacional, y dedicada al desarrollo de proyectos tecnológicos, señaló que “Arbasia SRL es una empresa de acuicultura que acompaña el proyecto de las propiedades antivirales de los huevos de erizos”.
“La doctora Tamara Rubilar dirige un equipo de biólogos del CENPAT de Madryn y la Universidad San Juan Bosco hace unos 15 años. Derivado de esto se generó un proyecto con nuestra empresa, a través de un convenio Conicet, para desarrollar el cultivo de estos animales”, precisó.
“Se logró a través de los estudios que fueron avanzando el llamado del Conicet para orientarlos sobre las propiedades antivirales en los huevos. Se hicieron análisis constitucionales de química y aparecieron buenos resultados con los mismos protocolos que se trabajan en el resto del mundo para probar drogas”, fundamentó.
“Esto es una primera etapa de un estudio de una magnitud enorme, porque el desarrollo de fármacos son procesos que llevan años, mucho esfuerzo y mucho recurso económico”, recalcó.
“Que hayan aparecido las funciones antivirales, porque el poder antioxidante de estos huevos es muy alto y de alguna manera beneficiará a la persona que ingiera el contenido, no quiere decir que tengamos una vacuna”, advirtió.
Explicó que “en mayor parte de la costa de mar tenemos erizos de mar. El proyecto de Arbasia buscó desde el principio no hacer extractivismo del mar, sino que se planteó un cultivo en planta, se generan los embriones desde el laboratorio, desde bebés hasta adultos y con un método no invasivo, sin sufrimientos, se extraen los huevos y se hacen estos extractos”.
“Desarrollamos el cultivo y los extractos del huevo. De los huevitos, que son muy chiquitos, se generan dos soluciones liquidas, una en el medio acuso y la otra en aceite, es como si dijéramos que es un aceite de erizo, de un color naranja intenso”, especificó.
“Hoy en día con unos mil animales que hay en laboratorio, podrían generarse unos 10 litros de extracto, que es muy concentrado. Se diluye muchas veces y podría ingerirse unas gotitas del aceite por ejemplo”, remarcó.
“Lo que pasa es que cuando uno tiene que pasarlo a un fármaco, a un compuesto farmacéutico y resolver cómo administrarlo, cuales son las dosis recomendadas, los efectos y demás es un desarrollo posterior, estamos claramente en una etapa inicial”, aclaró.
“Sabemos que este es el único proyecto basado sobre los erizos de mar, sabemos que hay otro de una empresa de acuicultura de Noruega que está trabajando sobre aceite de pescado, lo que conocemos como Omega 3. Son todos ordenamientos preventivos, para mejor el bienestar general de las personas para que en caso que haya un contagio el organismo esté mejor preparado”, destacó.
Recordó que “Arbasia es una empresa argentina que surgió hace 1 un año y dos meses, nació para hacer la planta piloto para cultivar estos erizos en Madryn, tuvo el acompañamiento por fondos privados y que tomó el conocimiento del sector científico para desarrollar una producción”.
“Los erizos están hoy en el Cenpat, pero la construcción de la planta de rebaje está casi lista en el Parque Industrial Pesquero, esperamos poder terminarla cuando haya permiso para trabajar así podemos lograr la mayor generación de animales, siempre con la premisa del no extraer y de desarrollar procesos más amigables con el medio ambiente”, valoró Cardozo en el final.


