La investigación de la Policía de Neuquén permitió identificar una organización familiar que habría cometido una millonaria estafa telefónica contra un hombre de 72 años. El presunto líder operaba desde un penal de Río Negro.
Una investigación llevada adelante por el Departamento de Delitos Económicos y la División Ciberdelito de la Policía de Neuquén culminó con el desmantelamiento de una presunta organización dedicada a las estafas telefónicas. Según la pesquisa, la banda logró apropiarse de más de 27 millones de pesos mediante engaños dirigidos a un adulto mayor de 72 años, mientras que el supuesto cabecilla coordinaba las maniobras desde el Complejo de Ejecución Penal N.º 1 de Viedma.
La causa demandó más de 200 horas de intervenciones telefónicas autorizadas por la Justicia y derivó en allanamientos simultáneos en una vivienda del barrio San Lorenzo, en Neuquén capital, y en una celda del establecimiento penitenciario rionegrino. Como resultado de los operativos, tres personas fueron demoradas en Neuquén y el interno señalado como líder de la organización fue notificado de la investigación. Además, se secuestraron 13 teléfonos celulares, un automóvil, una motocicleta, una bicicleta, dispositivos electrónicos y documentación de interés para la causa.
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De acuerdo con la investigación, la maniobra comenzó con la modalidad conocida como «el cuento de la grúa», mediante la cual los delincuentes se hicieron pasar por un familiar que necesitaba ayuda para remolcar un vehículo averiado. Bajo ese engaño, la víctima realizó varias transferencias por un monto cercano a los tres millones de pesos y, sin saberlo, brindó información que luego sería utilizada para concretar una segunda estafa.
Días después, los sospechosos volvieron a comunicarse con el hombre simulando ser representantes de una entidad bancaria. Con ese ardid lograron convencerlo de realizar nuevas operaciones en un cajero automático, hasta vaciar sus cuentas y alcanzar un perjuicio económico superior a los 27 millones de pesos. La Policía señaló que la manipulación psicológica fue determinante para concretar el fraude.
La investigación también estableció que existía un vínculo familiar entre los sospechosos demorados en Neuquén y el preso alojado en Viedma. Durante el allanamiento en el penal fueron secuestrados seis teléfonos celulares, varios de ellos con tecnología 5G, mientras que los investigadores presumen que algunos de los bienes incautados en Neuquén habrían sido adquiridos con el dinero obtenido mediante las estafas. La causa continúa en marcha y no se descarta que puedan aparecer nuevas víctimas a partir del análisis del material secuestrado por la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones del Ministerio Público.
Con información de Diario Río Negro y Policía del Neuquén.


