Un método de sacrificio ritual conocido como «incaprettamento», en el cual las víctimas eran estranguladas al atar sus cuellos a las piernas dobladas detrás de ellas, fue una práctica común en la Europa neolítica, según revela un estudio que abarca desde España hasta la República Checa.
Este tipo de sacrificio, llevado a cabo por agricultores neolíticos durante casi 2.000 años, posiblemente se realizaba con el objetivo de asegurar buenas cosechas o protegerlas, según sugiere la investigación publicada en Science Advances.
El estudio, liderado por Eric Crubézy del Instituto Universitario de Francia, analiza diversos casos de sacrificios rituales en diferentes yacimientos, incluyendo uno en Saint-Paul-Trois-Châteaux (Francia) donde se encontraron dos mujeres sacrificadas entre los años 4000 y 3500 a.C.
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Estos sacrificios, realizados en posiciones inusuales y a menudo con signos de violencia, se llevaron a cabo en lugares que los investigadores consideran como rituales. Además, se encontraron evidencias de que las víctimas fueron depositadas vivas en sus tumbas, indicando un verdadero deseo de colocarlas de manera específica.
El estudio revela que la práctica del «incaprettamento» persistió durante más de 2.000 años en Europa, desde aproximadamente el 5400 a.C. hasta el 3500 a.C. Se han identificado casos similares en diversos lugares, lo que sugiere una tradición neolítica a mayor escala.
FUENTE: DW.


