Un equipo internacional de paleontólogos, liderado por Roman Garba, ha logrado datar herramientas humanas en el yacimiento arqueológico de Korolevo, Ucrania, con una antigüedad asombrosa de 1,4 millones de años.
Este hallazgo no solo redefine nuestra comprensión de la evolución humana, sino que también sitúa a Korolevo como uno de los dos lugares más antiguos de Europa con presencia humana, desafiando las expectativas científicas.
El descubrimiento de estas herramientas arroja nueva luz sobre el poblamiento temprano de Europa. Contrario a las estimaciones anteriores, la presencia humana en Korolevo, respaldada por la comunidad científica, sugiere una colonización europea mucho más antigua de lo previamente pensado. Este enigma despierta preguntas sobre las rutas migratorias y la adaptación de los homínidos en un contexto geográfico crucial.
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El yacimiento de Korolevo, ubicado estratégicamente entre el Cáucaso y el suroeste de Europa, se posiciona como un punto crucial en la colonización europea. Los paleontólogos estiman que la llegada de homínidos a Eurasia ocurrió hace entre uno y dos millones de años, pero la datación precisa ha sido esquiva debido a la escasez de sitios arqueológicos de esta antigüedad. Este hallazgo en Ucrania ofrece una pieza más en el rompecabezas de la migración humana.
El reconocimiento por parte de la comunidad científica valida la importancia de los hallazgos en Korolevo. Además, se destaca la contribución de la técnica de datación de núclidos cosmogénicos, utilizada tanto en Ucrania como en Atapuerca, para establecer cronologías precisas.
Estas herramientas científicas avanzadas ofrecen nuevas oportunidades para futuras investigaciones, como en la Sima del Elefante, uno de los principales yacimientos de Atapuerca.
FUENTE: El Mundo.


