El caso comenzó este domingo por la madrugada, cerca de las 2, en Esquel cuando la Policía localizó un vehículo con dos personas a bordo en Costanera casi 25 de Mayo.
Los uniformados aseguraron que al consultarles a las personas cual era el motivo o justificación para circular, las personas no presentaron causa que justifique la circulación a dichas horas, en violación a las normativas establecidas a nivel nacional y provincial.
El conductor del rodado era Pablo Miguel Leuful (32), quien se desempeña como Director General del Ministerio de Familia en la localidad cordillerana, y estaba acompañado de otro hombre de 27 años.
Las autoridades policiales señalaron que Leuful estaba bajo los efectos del alcohol, por lo que lo trasladaron a la Comisaría 1ª, donde se negó a realizarse el test de alcoholemia.
Al hombre le labraron un acta por la violación de las medidas dictadas en el contexto del aislamiento social preventivo y por tener la licencia de conducir vencida, no poseer el seguro obligatorio y negarse a la prueba de alcohol en sangre.
Cerca de las 5 de la madrugada y tras alas actuaciones de los funcionarios judiciales, el conductor y su acompañante recobraron la libertad, siendo trasladados a sus respectivos domicilios. El vehículo quedó secuestrado, un Renault 6, dentro del que la policía aseguró que había una caja de vino y latas de cerveza.

Horas más tarde de lo ocurrido, y cuando el caso había tomado estado público, Leuful hizo una declaración a través de su cuenta personal de Facebook donde negó haberse encontrado bajo los efectos del alcohol, cuestionó el accionar de la policial y dio su versión de los hechos.
En la publicación, aseguró que había ido por la tarde a visitar a una familia del barrio Matadero como parte de sus funciones en el Ministerio de Familia y que su vehículo no le arrancó. Por causas del momento, señaló, terminó quedándose a cenar e intentó comunicarse con la Policía para detallar lo sucedió pero “nunca respondieron”.
En este contexto, iba circulando cuando su vehículo nuevamente se le detuvo, lugar donde fue interceptado por la Policía. De acuerdo a lo relatado por Leuful, en un principio un oficial le dijo que llamara a un taxi ante lo ocurrido pero “llega otro móvil, (con) un Policía qué, anoche me enteré, tenías problemas personales conmigo, que dice ‘vamos a llevarlo, secuestrale el auto’”, relata.
Denunció así que en la Comisaría “sufrí todo tipo de burlas y falta de respeto de parte del mismo Policía que me detuvo”.
Sobre la negativa al test de alcoholemia, explicó que “no me negué –sino que- les dije que no porque no tenían a nadie capacitado para hacerlo ni las medidas de seguridad”, subrayando que “no estaba conduciendo, estaba sentado esperando o que se haga de día o que llegue un taxi”.
Además, denunció que lo llevaron al Hospital “donde la médica comprueba que no estaba en estado ebriedad –y- le dijo a la Policía porque me exponía en un Hospital, siendo que Policía tiene su propio médico”.

Cuestionó así el procedimiento y expresó que no se le permitió hacer la denuncia por lo ocurrido ni “me dejaron llamar a un abogado, hicieron todo mal un procedimiento que lo voy a llevar a la Justicia”, anticipó.
“Yo no soy mala leche, no escondo, pero ya me cansaron, no soy un santo ni mucho menos, pero todo sabemos quién es quién”, concluyó.
El descargo del funcionario:
“No soy un santo ni mucho menos”
Finalmente, vale recordar que Leuful estuvo imputado como autor en un homicidio con arma de fuego ocurrido 2012 en la localidad cordillerana, en un episodio en el que falleció Daniel Alejandro Durán, propietario del establecimiento en el que se produjo el crimen.
http://www.mpfchubut.gov.ar/centro-de-noticias/esquel/el-homicidio-de-duran-fue-culposo


