La Policía Federal lo capturó en González Catán en una causa por “Homicidio agravado por el uso de arma de fuego en ocasión de robo”, ocurrido en Santa Fe en 2016.
Efectivos del Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina detuvieron en González Catán a un hombre que permanecía prófugo desde hace una década. Sobre él pesaba un pedido de captura por un homicidio cometido durante un robo en la provincia de Santa Fe.
El acusado, argentino de 34 años y apodado “Oreja Tatuada”, estaba imputado por un hecho ocurrido en enero de 2016 en la ciudad de Las Toscas. De acuerdo con la investigación, se trasladaba en motocicleta junto a su cuñado cuando ambos interceptaron a una víctima con fines de robo.
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Según la pesquisa, los dos delincuentes amenazaron al damnificado con un revólver y le sustrajeron la moto. Luego escaparon, pero el hombre asaltado dio aviso a un policía santafesino, que activó el alerta al Comando de Patrullas.
Poco después se produjo una persecución que terminó en un enfrentamiento armado entre los sospechosos y la fuerza de seguridad. En ese tiroteo murió uno de los asaltantes, alcanzado por un disparo en la cabeza.
Al inicio, la Justicia había ordenado la detención de los agentes que intervinieron en el procedimiento. Sin embargo, una autopsia posterior estableció que el proyectil extraído del cuerpo era calibre .32, incompatible con las municiones 9 milímetros reglamentarias del personal policial, por lo que los efectivos quedaron desvinculados de la causa.
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A partir de esa reconstrucción, la hipótesis judicial concluyó que “el disparo” provenía del arma de su propio cómplice. Con ese nuevo cuadro probatorio, la magistrada Claudia Bressan ordenó profundizar la búsqueda del prófugo.
En los últimos meses, los investigadores federales realizaron tareas de campo y ciberpatrullaje para ubicarlo. El dato decisivo fue una fotografía en la que se veía un tatuaje en una de sus orejas, rasgo que dio origen al apodo con el que era conocido.
Con esa información, montaron una vigilancia discreta en una vivienda de González Catán, donde el sospechoso solía reunirse con otras personas. Finalmente, lo interceptaron cuando salía del domicilio y quedó a disposición de la Justicia.




