Las papas son un alimento fundamental en la cocina argentina, utilizadas en una gran variedad de platos. Sin embargo, su conservación puede presentar un reto, ya que si no se almacenan adecuadamente, comienzan a brotar, lo que genera solanina, una sustancia tóxica que puede ser perjudicial para la salud. A continuación, te contamos cómo y dónde guardarlas para evitar este problema.
Conservación adecuada para evitar brotes
El lugar ideal para almacenar papas es en un espacio oscuro, seco y bien ventilado. La luz solar directa debe evitarse, ya que favorece el brote y la formación de zonas verdes. Es común ver que las papas se venden en bolsas de red, ya que estas permiten una circulación de aire que ayuda a su conservación.
¿Heladera o temperatura ambiente?
A diferencia de otros alimentos, no se recomienda guardar las papas en la heladera, ya que las bajas temperaturas pueden afectar su sabor y textura. Es preferible mantenerlas a temperatura ambiente, especialmente en climas templados. Para evitar que se broten, la temperatura ideal de almacenamiento debe ser superior a 8 °C.
MIRÁ TAMBIÉN | La película de «Peaky Blinders» ya está en marcha
Consejos adicionales para su conservación
No lavarlas antes de guardarlas: La humedad que queda después de lavarlas puede acelerar su deterioro.
Cambiarlas de bolsa: Si las comprás en una bolsa plástica, conviene transferirlas a una bolsa de tela o un recipiente ventilado que permita la transpiración.
Usar papel de diario: Colocar las papas en una caja o cajón con papel de diario puede ayudar a mantenerlas secas y protegidas de la luz.
El espacio ideal en la cocina
Dependiendo del tipo de cocina, lo más indicado es encontrar un lugar en penumbra que esté bien ventilado. Si bien no debe estar completamente oscuro, lo importante es que las papas estén protegidas de la luz intensa para evitar que broten.
Con estos sencillos pasos, podés mantener tus papas frescas y listas para cualquier receta, evitando que se estropeen prematuramente.
Fuente: Diario Uno.
Foto: Polina Tankilevitch.


