La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este miércoles 22 de abril tras reportarse nuevos ataques contra embarcaciones en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el comercio energético. Los incidentes ocurrieron pese a los intentos de sostener un alto el fuego en la región.
Según la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO), un segundo buque fue atacado cerca de la costa de Irán. El capitán de la embarcación informó que recibió disparos, lo que obligó a detener la nave, aunque no se registraron daños ni víctimas entre la tripulación.
Horas antes, otro portacontenedores había sido blanco de un ataque a unos 15 kilómetros náuticos al noreste de Omán. De acuerdo con el informe, una lancha armada vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní abrió fuego sin previo aviso, provocando daños significativos en el puente de mando.
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Pese a la gravedad de los hechos, las autoridades indicaron que toda la tripulación se encuentra a salvo y no hubo incendios ni impacto ambiental. Sin embargo, la UKMTO advirtió sobre “altos niveles de actividad” en la zona e instó a las embarcaciones a extremar precauciones y reportar cualquier movimiento sospechoso.
En paralelo, Londres es sede de reuniones entre representantes militares de unos 30 países que analizan la creación de una misión internacional para proteger la navegación en el estrecho. La iniciativa es impulsada por Reino Unido y Francia.
El objetivo de estas conversaciones es garantizar la seguridad marítima y avanzar hacia la reapertura plena del estrecho, clave para el comercio global. No obstante, los recientes ataques evidencian la fragilidad de la tregua y el riesgo de una nueva escalada en la región.
Fuente: DW.
Imagen: REUTERS.


