Estados Unidos comenzó a aplicar desde la medianoche del martes nuevos aranceles a las importaciones de madera, muebles y mobiliario de cocina. Según la administración de Donald Trump, la decisión se enmarca en la necesidad de “defender la seguridad nacional”, siguiendo la línea de medidas previas sobre acero, aluminio y automóviles.
La madera de construcción importada será gravada con un impuesto del 10%, mientras que los muebles y los productos diseñados especialmente para cocinas estarán sujetos a una tasa del 25%. Además, la Casa Blanca anticipó que estas tasas aumentarán a partir del 1 de enero: 30% para los muebles y 50% para el mobiliario de cocina.
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El impacto será desigual entre los socios comerciales. Los países con acuerdos de libre comercio, como el Reino Unido, la Unión Europea y Japón, enfrentarán un máximo del 10% y 15% respectivamente. Sin embargo, México y Canadá —pese a estar dentro del tratado T-MEC— podrían verse alcanzados por los nuevos gravámenes, en especial por la exportación de madera.
Para Canadá, que provee alrededor del 25% de la madera de construcción utilizada en Estados Unidos, el anuncio representa un golpe significativo. Según estimaciones de Capital Economics, los nuevos aranceles podrían aumentar en promedio unos 2.200 dólares los costos de construcción en el país norteamericano.
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Actualmente, Estados Unidos importa el 27% de sus muebles desde China y el 20% desde Vietnam y México. Estos nuevos impuestos se suman a los aranceles generales ya vigentes sobre los bienes importados, que varían entre el 10% y el 50% según el país de origen.
Fuente: DW.


