Estados Unidos puso en marcha este lunes una nueva estrategia de presión económica contra Irán, presentada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, como una de las mayores ofensivas financieras emprendidas contra un adversario.
Bessent denominó la iniciativa Operación “Paria Económico” y la describió como el comienzo de un “Día D” económico. Según Washington, el objetivo es cortar las conexiones financieras internacionales que permiten a Irán sostener sus ingresos.
La ofensiva busca bloquear las redes que, de acuerdo con el Gobierno estadounidense, son utilizadas por Irán para contrabandear petróleo y evadir sanciones. Bessent aseguró que las medidas estarán dirigidas también contra quienes faciliten esas operaciones.
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La nueva estrategia contempla sanciones sobre cinco áreas consideradas estratégicas: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo. Estados Unidos advirtió que las entidades que continúen cooperando con Irán podrían quedar alcanzadas por las restricciones.
Entre las medidas anunciadas figura la amenaza de excluir del sistema financiero basado en el dólar a entidades acusadas de facilitar el blanqueo de dinero en beneficio de Irán. Teherán, por su parte, sostiene que sus actividades comerciales, incluidas las relacionadas con el petróleo, son legítimas y considera ilegales las sanciones estadounidenses.
Aunque Bessent presentó la iniciativa como una campaña de máxima presión y afirmó que no habrá “margen de respiro”, medios estadounidenses señalaron que durante el anuncio no se detallaron medidas concretas e inmediatas. La nueva ofensiva, sin embargo, amplía el foco de Washington hacia sectores clave de la cooperación económica internacional de Irán.
FUENTE: RT.
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