El Gobierno busca reducir el gasto en energía ante el fuerte aumento del costo del gas, impulsado por la guerra en Medio Oriente.
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El gobierno de Egipto anunció una serie de medidas para restringir el consumo de electricidad en todo el país, en respuesta al fuerte incremento de los costos energéticos provocado por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
El primer ministro Mostafa Madbouly informó que, a partir del 28 de marzo, centros comerciales, restaurantes y comercios deberán cerrar a las 21 horas durante cinco días a la semana, mientras que los fines de semana podrán extender su actividad hasta las 22. La medida impacta en un país donde es habitual la actividad nocturna hasta altas horas.
Además, el plan incluye apagar carteles publicitarios luminosos, reducir la iluminación pública al mínimo necesario y adelantar el cierre de edificios gubernamentales a las 18 horas. También se evalúa implementar esquemas de trabajo remoto tanto en el sector público como en el privado.
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Las restricciones se enmarcan en un contexto de fuerte presión sobre las finanzas del país, que depende en gran medida de la importación de gas natural para generar electricidad. Según explicó Madbouly, la factura mensual de importación de gas pasó de unos 560 millones de dólares a cerca de 1.650 millones tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
“Debemos comenzar a racionar la cantidad de combustible y electricidad que usamos”, afirmó el jefe de gobierno, quien señaló que estas medidas serán revisadas en el plazo de un mes y podrían revertirse si la situación internacional mejora.
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El país africano, con más de 110 millones de habitantes, atraviesa un delicado escenario económico tras la devaluación de su moneda en 2024 y un paquete de asistencia internacional por 57.000 millones de dólares. En ese contexto, el Ejecutivo optó por limitar el consumo energético en lugar de aplicar nuevas subas en los precios de los combustibles.
La crisis refleja el impacto global del conflicto en el Golfo Pérsico, que no solo afecta a los países directamente involucrados, sino también a economías dependientes de la importación de energía como Egipto.
Fuente y foto: Infobae


