Durante el control, se detuvo a un joven de 20 años domiciliado en Alto Río Senguer que conducía un Renault Sandero y transportaba un animal ovino faenado sin documentación alguna. El joven fue trasladado a la dependencia policial por infracción al Código Alimentario Nacional.
El conductor del vehículo afirmó que compró el animal al capataz de un establecimiento productivo. Los oficiales de policía llamaron al propietario del establecimiento para verificar esta versión. El propietario declaró que el capataz no tenía autorización para vender animales y que presentaría una denuncia penal al respecto una vez que regresara de su viaje.
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Durante la conversación, el propietario le dijo a los oficiales de policía que «esta no sería la primera vez que su empleado vendía animales sin autorización» cuando él no se encuentra en la propiedad.


