Las tropas sirias ingresaron en la zona occidental del Éufrates tras un acuerdo de retirada kurda. Horas después, Damasco denunció un ataque mortal y las FSD hablaron de violaciones al pacto.
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Las Fuerzas Armadas de Siria anunciaron este sábado que comenzaron a ingresar en una zona al este de la ciudad de Alepo, luego de que las unidades kurdas aceptaran retirarse del área tras recientes enfrentamientos. Sin embargo, pocas horas después, el gobierno de Damasco denunció un ataque atribuido a fuerzas kurdas que habría dejado dos soldados muertos, reavivando la tensión en la región.
En un comunicado difundido por la televisión estatal, el Ejército informó que sus tropas “empezaron a entrar en la zona occidental del Éufrates, comenzando por la localidad de Deir Hafer”, tras el acuerdo alcanzado durante la mañana del sábado. Un corresponsal de la agencia AFP confirmó el avance de unidades militares, incluidos tanques, hacia el sector.
Las autoridades militares instaron a la población a no ingresar en el área de operaciones hasta que sea completamente asegurada. El actual gobierno que dirige Siria desde Damasco busca extender su control sobre todo el territorio, tras la caída de Bashar al Assad a finales de 2024. En marzo pasado, firmó un acuerdo con las fuerzas kurdas, que dominan gran parte del noreste del país, para integrarlas en las nuevas instituciones estatales, aunque ese pacto permanece estancado.
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Poco después del anuncio del despliegue, el Ejército sirio denunció que dos de sus soldados murieron en un ataque que atribuyó a las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), coalición armada liderada por los kurdos y conocida por su papel clave en la lucha contra el Estado Islámico. Según Damasco, las FSD “violaron el acuerdo” al atacar una patrulla militar cerca de la ciudad de Maskana.
Desde el lado kurdo, la versión fue distinta. Las FSD acusaron al Ejército sirio de haber ingresado en Deir Hafer y Maskana antes de que se completara la retirada de sus combatientes, lo que —según afirmaron— “creó una situación extremadamente peligrosa”. Además, confirmaron que se produjeron combates en Maskana como consecuencia de lo que describieron como violaciones por parte del Gobierno de Damasco.
El nuevo episodio de violencia evidencia la fragilidad del entendimiento entre el poder central y las fuerzas kurdas, en un contexto en el que Siria intenta recomponer su estructura estatal tras más de una década de guerra y profundos cambios políticos.
Fuente y foto: DW


